• PT
  • EN
  • ES

Recomendaciones Generales

Aunque todas las normas legales y de seguridad de los chupetes, se cumplan, los padres deben revisarlos antes de entregarlos a los bebes, y así estar seguros de que no existen defectos de fabricación o modificaciones en el producto que puedan alterar las condiciones de seguridad.

Del mismo modo, los chupetes deben de ser siempre lavados, hervidos y desinfectados o esterilizados antes de la primera utilización. A pesar de que su manipulación y embalaje son cuidadosamente efectuados, los chupetes no son desinfectados cuando se entregan.

Los chupetes también necesitan a veces ser desinfectados cuando son utilizados.

Cada vez que caen al suelo, se deben enjuagar con agua corriente y, para una mayor garantía de higiene, cuando no se utilice, debe estar guardado en su caja, si existe. Si no hay agua corriente disponible, algunos padres llevan a cabo la "limpieza" del chupete metiéndolo en su boca antes de volver a dárselo al bebé, es una práctica aceptable para estas situaciones.

El chupete debe ser verificado periódicamente para así controlar su estado de conservación. El deterioro del material - de látex o silicona - debería obligar a sustituir inmediatamente el chupete; tirando de las dos piezas de los chupetes (el pezón de goma o de silicona y el disco y el anillo de plástico) que deben mantenerse bien juntas.

Para evitar problemas con el desgaste, puede ser aconsejable cambiar el chupete cada 2-4 meses.

Este sitio utiliza cookies. Al continuar a navegar por este sitio, usted acepta el uso de cookies. Más información aquí.
x